

Turquía aumenta la represión contra la prensa en plenas protestas por arresto de opositor
Las autoridades turcas, en el punto de mira de las multitudinarias protestas que sacuden el país, atacaron el jueves a los medios de la oposición para intentar frenar las movilizaciones surgidas tras la detención del alcalde de Estambul, principal rival del presidente Recep Tayyip Erdogan.
Estas medidas tuvieron lugar después de que la policía detuviera a una decena de periodistas turcos, entre ellos un fotógrafo de AFP, que cubrían estas manifestaciones sin precedentes en Turquía desde 2013.
Las protestas estallaron tras la detención la semana pasada del alcalde de Estambul, Ekrem Imamoglu, principal rival de Erdogan.
Pese a la prohibición de las concentraciones, cada día salen multitudes a las calles, y a menudo se han producido enfrentamientos con la policía antidisturbios.
Este jueves, el organismo turco de control de radiodifusión, el RTUK, prohibió la emisión durante 10 días del canal de televisión de la oposición Sozcu por incitación al "odio y la hostilidad", y anunció haber sancionado a otros tres.
Las autoridades también expulsaron a un periodista de BBC tras acusarlo de ser "una amenaza para el orden público".
Durante esta misma jornada, 10 periodistas detenidos a principios de semana acusados de haber participado en las protestas masivas, fueron puestos el libertad en Estambul y Esmirna, según sus abogados y un sindicato de periodistas.
Entre ellos figura el fotógrafo de AFP Yasin Akgül, que fue liberado de una cárcel de Estambul, aunque su abogado dijo que no se retiraron los cargos contra él.
- 1.879 detenciones -
Las protestas, iniciadas el 19 marzo, son las más importantes desde el movimiento de Gezi, que nació en la plaza Taksim de Estambul en 2013.
Muchos de sus participantes son jóvenes.
En la capital, Ankara, estudiantes de Medicina y algunos de sus profesores se manifestaron el jueves contra la política del gobierno.
El Partido Republicano del Pueblo (CHP, socialdemócrata), principal formación de la oposición, hizo un llamado para una gran manifestación el sábado.
El presidente Erdogan, quien recrudeció su estrategia contra la oposición, dio a entender que podrían abrirse nuevas investigaciones por corrupción contra las voces críticas y repitió que no cederá ante "el terror de la calle".
Las autoridades, que prohíben cualquier concentración en Esmirna y Ankara, anunciaron el jueves la detención de 1.879 personas desde el inicio de las protestas.
Entre ellas, 260 estaban en prisión o en proceso de encarcelación. Más de 950 fueron puestas en libertad, cerca de la mitad de las cuales bajo control judicial.
La detención de los periodistas turcos suscitó condenas internacionales.
"Es crucial que los periodistas puedan hacer su trabajo libres de cualquier amenaza de violencia, acoso e intimidación, para garantizar que los ciudadanos tengan acceso a toda la información", afirmó el jueves un portavoz de la Comisión Europea.
H.Gallo--IM