Il Messaggiere - Aranceles de Trump aturden a la industria automotriz de EEUU

Aranceles de Trump aturden a la industria automotriz de EEUU
Aranceles de Trump aturden a la industria automotriz de EEUU / Foto: Brandon Bell - GETTY IMAGES NORTH AMERICA/AFP/Archivos

Aranceles de Trump aturden a la industria automotriz de EEUU

Se supone que los aranceles del 25% anunciados por el presidente Donald Trump a los automóviles fabricados en el exterior son para revitalizar la industria estadounidense. Pero los gigantes del sector se veían aturdidos este jueves ante la magnitud del impuesto y la caída de sus acciones en la bolsa.

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Si bien se sabía desde hacía semanas que Trump impondría estos aranceles, los detalles del anuncio sorprendieron a los fabricantes y a expertos. Los gravámenes se aplicarán a partir del 3 de abril a los vehículos leves ya ensamblados, pero también a ciertos componentes.

Este último punto es sensible, ya que el sector se basa en una cadena de suministro compleja y que atraviesa fronteras.

El proceso de fabricación en Ford y General Motors incluye idas y venidas entre Estados Unidos, México y Canadá. Estos tres países están vinculados por el T-MEC, un tratado de libre comercio firmado por Donald Trump durante su primer mandato.

Sin embargo, el decreto no prevé exenciones para las importaciones dentro de este acuerdo, algo que frustró las esperanzas de los profesionales de que se salvaran todas las piezas de repuesto.

A las "partes cruciales" -motor, transmisión, tren de potencia y componentes eléctricos, una lista que puede alargarse- que no sean fabricadas en Estados Unidos se les aplicará un arancel del 25%, al igual que los vehículos extranjeros ya ensamblados.

Según la Casa Blanca, de los 16 millones de vehículos nuevos vendidos en Estados Unidos en 2024, la mitad fueron ensamblados en el país, pero sólo contenían entre el 40% y 50% de piezas nacionales.

Según el gobierno, hay un déficit comercial de piezas de 93.500 millones.

- Caída en la bolsa -

Según los analistas de JPMorgan, el 82% de los vehículos vendidos por Ford se producen en Estados Unidos, seguido por el grupo Stellantis, de las marcas Jeep y Chrysler (71%), Honda (68%), Toyota (57%) y General Motors (53%).

Los fabricantes perdían terreno en los mercados bursátiles.

Hacia las 16H15 GMT, General Motors caía un 6,41%, Ford un 2,20% y Stellantis, un 1,80%. Toyota y Honda retrocedían un 2,58% y un 2,32% respectivamente.

El decreto prevé que los fabricantes determinen el porcentaje de piezas estadounidenses y extranjeras en las partes o vehículos terminados que ingresan a los Estados Unidos, y que el 25% de aranceles solo se imponga sobre las partes fabricadas en el extranjero.

Un verdadero quebradero de cabeza para los fabricantes -que enfrentan sanciones si se equivocan al repartir- pero también para el gobierno respecto a las piezas que circulan entre los socios del T-MEC.

Por ello, se otorgó un plazo para su aplicación, mientras el Departamento de Comercio resuelve cómo proceder.

De acuerdo con JPMorgan, estos impuestos deberían generar unos 82.000 millones de dólares al año.

Donald Trump afirmó el miércoles que se recaudarían "más de 100.000 millones".

El monto más importante, según JPMorgan, sería para General Motors (13.000 millones) mientras que Ford debería desembolsar alrededor de 4.500 millones.

Para los expertos, esto redundará sin dudas en un aumento del precio de los vehículos nuevos en Estados Unidos. Y en un segundo momento, en un debilitamiento del mercado de usados, ya que los propietarios intentarán conservar sus vehículos por más tiempo.

Esto último, a su vez, favorecería al sector de reparaciones.

El objetivo de Trump es aumentar la producción en suelo estadounidense, pero no es posible reubicar fábricas o reconfigurar toda una cadena de suministro de un día para el otro.

Mientras tanto, los fabricantes deberán decidir si trasladan completamente el sobrecosto al consumidor final, si reducen sus márgenes o una combinación de ambas cosas.

El costo de un vehículo nuevo afectado por los aranceles podría aumentar entre un 9% y un 12%, es decir, de 4.000 a 5.300 dólares, anticipa JPMorgan.

"Con esta presión de los costos adicionales, los fabricantes pueden reducir los incentivos financieros, lo que podría hacer más difícil para algunos consumidores hallar opciones asequibles", comentó Jessica Caldwell, de la consultora Edmunds.

Según ella, las primas de los seguros también deben aumentar por el aumento del precio de los repuestos.

S.Rovigatti--IM